Albert Bruno
Hola, soy Albert Bruno, nací en Barcelona en 1971, dónde, después de vivir en distintos lugares, resido actualmente. Empecé a estudiar Naturopatía a los 24 años, pero el interés por la salud en general y la alimentación en particular ya venían de antes. La cocina de la abuela era el regalo de los domingos, los postres de mi abuelo pastelero me hacían chuparme los dedos, y el interés de mi padre y mi madre diverso por la salud y la alimentación se me contagió a base de comer platos diferentes a los que encontraba en la escuela o en otras casas.
Al acabar los estudios de Naturopatía se había arraigado una certeza: la alimentación es una puerta de entrada al cuidado de la salud y un pilar fundamental en la prevención. Siguiendo esta convicción, más tarde inicié los estudios de Dietética y Nutrición Humana.
Después de trabajar en la cocina de varios restaurantes, aprendiendo técnicas y tradiciones varias, comencé los estudios de Sacrocraneal con Michael Shea. Buscaba otra mirada sobre el cuerpo y sus síntomas, sobre el movimiento y la pausa y los diferentes ritmos que generan. Para pagar estos estudios trabajé en la cocina del International Macrobiotic Institue de Kiental, Suissa, donde entré en contacto diario con la macrobiótica. Desarrollé un interés creciente y apasionante por la teoría de los 5 elementos que me llevó inevitablemente hacia la Medicina Tradicional China, que relacionaba la alimentación con el entorno, las estaciones, los órganos o el carácter de las personas, entre otros.
El Sacrocraneal me había puesto en contacto con la linfa y quería saber más. Así que estudié Linfodrenaje Manual Vodder con Ilona Rosvaengue, donde, además de aprender la técnica de los movimientos para facilitar la buena circulación linfática, profundicé en la relación entre la alimentación y la salud del terreno celular. Es a partir de ahí que decidí cursar la formación profesional cómo Técnico Superior en Dietética en el Instituto de Olga Cuevas. Fueron dos años enriquecedores, preludio de los estudios universitarios de Dietética y Nutrición. Aquí pude constatar cómo se dejaba de lado todo aquello que no tiene cabida dentro de la norma; las enseñanzas universitarias también suelen estar sesgadas.
Por aquel entonces trabajaba en una panadería ecológica, dónde estuve 10 años y dónde entré en el vasto mundo del trigo. Atendía con interés a las preguntas de los clientes, los relatos sobre malestares digestivos o barrigas hinchadas al consumir determinados tipos de trigo. Con todo, y tras vivir de cerca el auge de los panes sin gluten, nació en mí la inquietud por entender en profundidad qué es realmente el trigo, qué componentes lo forman y qué papel juega el gluten.
Desde entonces no he dejado de formarme y aprender acerca de los trigos antiguos. Me interesan especialmente las diferencias entre los trigos antiguos y los modernos, y su relación con ciertas patologías inflamatorias intestinales. También he profundizado en los aspectos clínicos de la nutrición y en otras visiones de la salud y la enfermedad. Desde hace un tiempo, he puesto el foco en la Medicina Tradicional China, con la maestría de Rut Muñoz.
Para mí es indispensable enfatizar la importancia de la palabra. Hace muchos años que entré en contacto con el psicoanálisis, y con la experiencia propia empecé a entender que la palabra es también medicina, que el síntoma es, muchas veces, una solución hallada y que, por lo tanto, la atención no debe estar puesta sólo en suprimirlo.
Con todo, mi interés y curiosidad por los síntomas y la salud siguen muy vivos. Pongo en práctica una mirada amplia sobre el ser humano, vertebrada por el punto de encuentro entre las diferentes disciplinas que he ido hallando a lo largo de la vida.