Enfoques de trabajo
1. Alimentación como uno de los pilares central de salud (Diaita – forma de vida):
Trabajo con una visión global de la dieta, no de manera restrictiva, si no como forma de vida. La alimentación es una puerta de entrada hacia el autoconocimiento y el autocuidado.
2. Escucha atenta del cuerpo y el relato que lo acompaña:
Ayudo a las personas a reconocer sus señales internas: hambre real, digestión, energía, posturas, estado emocional, etc. Es necesario restaurar la conexión con el cuerpo para fortalecer la consciencia corporal, y la escucha del relato que articulamos sobre lo que nos pasa, a menudo, permite descubrir que decimos más de lo que creemos decir.
3. Enfoque integrativo:
Combino criterios de:
• Nutrición funcional y científica orientada a identificar las causas profundas del desequilibrio y utilizar la alimentación personalizada como vía de prevención y recuperación.
• Naturopatía, utilizando suplementos, plantas, fitoterapia y hábitos de vida.
• Medicina Tradicional China (MTC), con una interpretación de los desequilibrios internos desde el enfoque de los 5 elementos.
4. Individualización del tratamiento:
No existe una dieta universal. El abordaje es dinámico y se personaliza según la patología, síntomas, constitución, estación del año y momento vital de la persona.
5. Perspectiva ecológica y ética:
Es importante atender las consecuencias ambientales y sociales de nuestras elecciones alimentarias para promover un consumo consciente, respetuoso con el cuerpo y el entorno.
6. Reeducación de hábitos y relación con la comida:
Acompaño procesos de autonomía y responsabilidad en la relación con el alimento y la salud, a menudo trabajando el hambre emocional, el exceso o el déficit, y los condicionantes culturales.